Será en el siglo XVI, durante el reinado de Carlos V, cuando la Casa de los Quijada y, por ende, la historia de Villagarcía, alcance su máximo esplendor.

 

    Tres son los personajes principales en torno a los cuales girará toda la vida de la villa durante este siglo: Don Luis Méndez Quijada, Doña Magdalena de Ulloa y Jeromín, futuro Don Juan de Austria.

Retrato de Don Luis Quijada, museo de Villagarcía - (Ampliar)

    Don Luis Méndez Quijada era biznieto de Gutierre González Quijada (IV), el ascendiente de Don Quijote. A su padre le tocó vivir al frente de la casa de los Quijada los años del reinado de Felipe el Hermoso, la regencia de Fernando el Católico, tras la muerte de la reina Isabel, y los tres primeros quinquenios del Emperador Carlos V, con quien luchó en la guerra de los Comuneros.

 

    Don Luis heredó de su padre el señorío de Villagarcía. Con todos los antecedentes familiares, entró muy joven al servicio del Emperador, acompañándole en todas sus campañas de África, Alemania, Italia, Francia y Flandes. En 1549, estando en Flandes, contrae matrimonio, por poderes, con Doña Magdalena de Ulloa.

 

    Nacida en Toro, Doña Magdalena pertenecía a la más ilustre nobleza castellana del siglo XVI. Ella y Don Luis no se conocían personalmente. La primera vez que se vieron, debió de ser en Valladolid, unos meses después de casados, por febrero de 1550, al volver de Flandes.

 

Escudo Quijada - Ulloa

Retrato de Doña Magdalena de Ulloa, museo de Villagarcía - (Ampliar)

 

    Quizás en este viaje trajo Don Luis un niño de tres años, cuyo origen estaba envuelto en las sombras del misterio. Lo dejó en Leganés; pero, pronto se echó de ver que lo que allí se le enseñaba era poco. El Emperador, al enterarse de esto, quiso poner al niño en mejores condiciones y educarle conforme a su rango, confiando su educación al matrimonio.

 

    Este niño, traído a Villagarcía por Don Luis Quijada, que vivirá en su castillo durante cinco años, de nombre Jeromín, será el futuro Juan de Austria. Los años vividos en Villagarcía con sus padres adoptivos serán cruciales en la formación de su carácter y su primera enseñanza.

 

    Nacido en 1547, en Ratisbona, Jeromín era hijo natural de Carlos V y de Barbara Blomberg. En su testamento, el Emperador admitía que “por quanto estando yo en Alemania, después que embiudé, huve un hijo natural de una muger soltera, el que se llama Gerónimo”.

 

     En 1559, con 12 años de edad, ya muerto Carlos V, Jeromín se encontró por primera vez con Felipe II durante una cacería en los Montes Torozos, cerca de la Santa Espina. El rey, reconocerá al joven como hermano de padre y le cambiará el nombre de Jeromín por el de Juan de Austria.

 

    Tras participar en la guerra contra las sublevaciones moriscas en Granada, en la que muere su preceptor Don Luis Quijada, Juan de Austria es nombrado Capitán General del Mar. Al frente de la escuadra de la Liga contra el Turco, alcanza el mayor triunfo de su vida en la Batalla de Lepanto, en una jornada “la mayor que vieron los siglos pasados, ni esperan ver los venideros”, como dice Cervantes, que militó a las órdenes de Don Juan.

 

    En 1576, es nombrado Gobernador y Capitán General de los Estados de Flandes, muriendo en octubre de 1578, a los 31 años, en su campamento cerca de Namur.

 

    Gran estratega político y militar y buen hombre de estado, Don Juan de Austria es considerado uno de los personajes históricos más fascinantes del siglo XVI.

 

Retrato de Don Juan de Austria - (Ampliar)