De un clasicismo y pureza vitruviana, fue diseñado por Juan de Herrera, al mismo tiempo que el retablo del Altar Mayor de El Escorial, y labrado por Juan Sanz de Torrecilla, siendo una reproducción evidente de éste. Ocupa todo el muro frontero de la Capilla Mayor, constando de dos cuerpos y coronamiento formado por dos columnas de capitel corintio. El espacio entre ellas lo ocupa una estatua monumental de San Luis IX, rey de Francia. Es el titular de la iglesia, en memoria de Luis Quijada, su homónimo.

 

        A uno y otro lado, están los escudos de armas de los fundadores, Don Luis y Doña Magdalena y sobre pedestales, las estatuas de los apóstoles.

 

        Los relieves de los cuerpos inferiores están labrados en alabastro y representan escenas de la vida de Cristo: La Anunciación, la Adoración de los Pastores y la Circuncisión, en el primer cuerpo. La Oración del Huerto, la Aparición de Jesús a María Magdalena “Noli me tangere” y la Flagelación, escena patética y fuerza de expresión, que en el siglo XVII recogerán los imagineros de la Escuela Vallisoletana, en el segundo. A ambos lados de los relieves están las figuras de los evangelistas.

 

        Todo el retablo descansa sobre un basamento de piedra de las canteras de Urueña.

Altar Mayor de La Colegiata - (Galería)

 

        En las paredes colaterales del presbiterio aparecen las estatuas orantes de los dos Fundadores de la Colegiata talladas en madera y pintadas en blanco y oro a tono con los alabastros del retablo del altar mayor. Al pie de cada hornacina hay una inscripción con letras de oro sobre fondo negro.