En la visita al museo al entrar en la galería de pintura hay seis grandes lienzos del siglo XVII del admirable pintor de perspectivas Francisco Gutiérrez Cabello, que narran episodios bíblicos y evangélicos.

 

José recibido en On - (Ampliar)

 

Juicio de Salomón - (Ampliar)

 

Los desposorios de la Virgen - (Ampliar)

        En orden cronológico, la primera pintura representa a José recibido en On o Heliópolis, después de que el faraón le nombrara gobernador de Egipto por haberle interpretado los sueños.

 

        La segunda, el traslado del Arca de la Alianza, protagonizado por David. La identificación del tema aparece consignada en la propia pintura, al figurar escrita en dos carteles que simulan estar bordados en los cortinajes que se despliegan en la parte superior de la composición.

 

        La tercera representación corresponde al Juicio de Salomón. Las figuras aparecen representando el momento en el que el Rey ordena que se parta en dos pedazos al niño que reclamaban al tiempo las dos mujeres que pretendían su maternidad. Bajo el dosel del trono de Salomón, una pintura representa a David con la cabeza de Goliat.

 

        La siguiente pintura narra otro episodio de la vida de Salomón y es en el que se describe La visita de la reina de Saba al monarca. En la pintura aparece una visión fantástica de Jerusalén ajustada a la grandiosidad con que la Biblia describe a esta ciudad y su famoso templo.

 

        Los otros dos episodios pertenecen al contexto evangélico. El primero describe Los desposorios de la Virgen con San José, episodio que corresponde a los evangelios apócrifos, tema de moda en el Renacimiento.

 

        La escena se sitúa en el interior de un templo, disponiéndose los personajes bajo la cúpula. La aparatosa descripción arquitectónica de carácter manierista supera, incluso, escenarios tan grandiosos como los que Rafael concibió para situar “La escuela de Atenas” o “La liberación de San Pedro”, pintados al fresco en las Estancias Vaticanas.

 

         La serie concluye con el episodio de La cena en casa del fariseo, tema tratado también por Pablo Veronés. El momento que describe la pintura corresponde a la acción de una mujer pecadora que durante la cena ungió con perfumes los pies de Cristo.

 

        Uno de los efectos sugestivos de esta pintura aparece sobre los muros de la suntuosa sala, al estar recubiertos con representaciones de episodios bélicos, bíblicos y de la Guerra de Troya.

 

Traslado del Arca - (Ampliar)

 

Visita de la Reina de Saba - (Ampliar)

 

La cena en casa del fariseo - (Ampliar)

        En la pared opuesta cuelgan dos tablas hispano-flamencas del siglo XV. Una de ellas representa la huida de la Sagrada familia a Egipto y la otra la aparición de Jesús a los discípulos de Emaús.

La huida - (Ampliar)

 

Calvario - (Ampliar)

 

San Juan - (Ampliar)

 

        Entre estas dos tablas hay un Calvario en tabla manierista del siglo XVI, anónimo.

 

        Avanzando por la galería, junto a otras obras, pueden contemplarse un San Juan Bautista, niño, con la piel leonada, tema pintado por Rafael al Beato Antonio Baldinucci y un cuadro de San Jerónimo, digno de Ribera.

 

        Junto a la ventana hay un lienzo del pintor vallisoletano Miguel Galván que representa la escena del Encuentro de Felipe II con Jeromin. Teniendo como fondo el Monasterio Cisterciense de la Santa Espina y en un ambiente de cacería en los Montes de Torozos, el pintor presenta al Rey Felipe II con el Duque de Alba y a Don Luis Quijada con el niño Jeromín, con gesto turbado y en actitud reverente hacia el monarca.

 

        Frente a la entrada de la sala del Museo una verja de madera da acceso al zaguán de la portería de la Casa donde se contempla una pintura de San Alonso Rodríguez.

 

 

 

 

Encuentro de Felipe II con Jeromín - (Ampliar)

 

La aparición de Jesús - (Ampliar)

 

San Jerónimo - (Ampliar)

 

San Alonso Rodríguez - (Ampliar)